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La Habana se discute en Washington como amenaza estratégica mientras sus vecinos discuten con la Policía por un cubo de agua

El mismo miércoles en que un instituto cercano a Trump pedía tropas permanentes frente a la isla y una exasesora imaginaba al presidente paseando por la capital liberada, mujeres de Regla peleaban con un oficial porque la pipa llegó sin manguera

Lila Fuentes
La Habana se discute en Washington como amenaza estratégica mientras sus vecinos discuten con la Policía por un cubo de agua
Imagen ilustrativa generada con IA

El 19 de agosto convergieron en La Habana dos registros que rara vez se cruzan: el geopolítico, con un informe del America First Policy Institute pidiendo presencia militar permanente en el Caribe y una exfuncionaria de Trump anticipando una visita presidencial a una Cuba "liberada"; y el material, con una protesta por agua en Regla, mansiones de hasta 2 millones de dólares en venta y un déficit de más de 800.000 viviendas. Ambos registros comparten ciudad pero no mecanismo: nadie que discute la Habana como pieza estratégica administra las pipas que llegan sin manguera.

La Habana se discute en Washington como amenaza estratégica mientras sus vecinos discuten con la Policía por un cubo de agua

El mismo miércoles en que un instituto cercano a Trump pedía tropas permanentes frente a la isla y una exasesora imaginaba al presidente paseando por la capital liberada, mujeres de Regla peleaban con un oficial porque la pipa llegó sin manguera

En resumen — El 19 de agosto convergieron en La Habana dos registros que rara vez se cruzan: el geopolítico, con un informe del America First Policy Institute pidiendo presencia militar permanente en el Caribe y una exfuncionaria de Trump anticipando una visita presidencial a una Cuba "liberada"; y el material, con una protesta por agua en Regla, mansiones de hasta 2 millones de dólares en venta y un déficit de más de 800.000 viviendas. Ambos registros comparten ciudad pero no mecanismo: nadie que discute la Habana como pieza estratégica administra las pipas que llegan sin manguera.

Un grupo de mujeres se plantó este miércoles frente a la estación de Policía de la calle Maceo, en Regla, para reclamar que llevaban días sin una gota de agua. Consiguieron algo poco común: que a los quince minutos apareciera un camión cisterna escoltado por varios oficiales, algunos con grados de coronel. Lo que no consiguieron fue una manguera. El vehículo llegó sin ella, y un alto oficial les explicó la solución con una frase que resume el trato del Estado con el problema: "Ustedes tienen la necesidad, ustedes la cargan", según reconstruyó 14ymedio desde el lugar. Frank, vecino de la zona, resumió lo que oyó repetirse por el barrio: "La gente se queja porque ya no nos quedaba ni una gota de agua".

Esa misma jornada del 19 de agosto, a casi 2.000 kilómetros de Regla, el America First Policy Institute (AFPI) —un centro de estudios estrechamente vinculado al Gobierno de Donald Trump— publicó un informe titulado "La dictadura de al lado: Cuba y la lucha por el Hemisferio Occidental", firmado por Melissa Ford Maldonado, directora de su Iniciativa para el Hemisferio Occidental. El documento recomienda a la Casa Blanca establecer una presencia militar estadounidense permanente en el Caribe, con fuerzas navales, aéreas, de inteligencia, ciberseguridad, Guardia Costera y operaciones especiales asignadas de forma estable al Comando Sur, y considera a La Habana "una amenaza activa" para la seguridad nacional de Estados Unidos por sus vínculos con Rusia, China e Irán, de acuerdo con la reseña de Periódico Cubano y OnCuba News.

El mismo día, la exasesora adjunta de Seguridad Nacional de Estados Unidos KT McFarland dijo en el programa Varney & Co., de Fox Business, que espera que Trump realice una "visita histórica" a La Habana antes de dejar la Casa Blanca, vinculando ese eventual viaje a un escenario en el que Cuba haya dejado atrás el sistema comunista, según reportó Periódico Cubano. No es una novedad aislada: el propio Trump ha insinuado en distintos momentos de este año que ve a Cuba como uno de los grandes asuntos pendientes de su segundo mandato, mientras el secretario de Guerra Pete Hegseth advertía días atrás, desde Panamá, que La Habana "debería prestar atención" a la disposición de Washington de "hacer valer sus intereses estratégicos", según registró Periódico Cubano el 13 de agosto, y calificó una operación militar en Cuba de algo que "está sobre la mesa".

Son dos Habanas que comparten nombre y coordenadas y muy poco más. La que discuten el AFPI, McFarland y Hegseth es un objeto estratégico: una pieza en el tablero de la seguridad hemisférica, un símbolo de transición pendiente, un destino de viaje presidencial hipotético. La que protestó en Regla es una infraestructura que se cae a pedazos: tuberías rotas, pipas sin manguera, una empresa estatal, Aguas de La Habana, que en abril ya había admitido el colapso del abastecimiento "en prácticamente todas las localidades habaneras" y reportado 200.000 ciudadanos afectados, según 14ymedio. Entre esas dos Habanas no hay puente institucional visible: el debate sobre bases y sobrevuelos no menciona pipas, y las pipas no aparecen en los informes que se escriben en Washington.

La brecha material tiene, además, su propia geografía interna. El mismo 19 de agosto en que Regla peleaba por agua, Periódico Cubano reportaba dos anuncios inmobiliarios en Revolico: una residencia con muelle privado en Santa Fe, junto a Marina Hemingway, ofertada en 2 millones de dólares, y una mansión neocolonial de 1910 en el Vedado, ofrecida en 1,2 millones. Son precios de oferta del vendedor, no ventas confirmadas, aclaró el propio medio. Pero aparecen en un país donde el Gobierno reconoce un déficit superior a 800.000 viviendas —la misma cifra que enmarcó, dos semanas antes, la entrega de 12 casas hechas con contenedores marítimos en la comunidad Los Tamarindos, en Playa, un acto encabezado por Miguel Díaz-Canel el 2 de agosto que Diario de Cuba describió el 7 de agosto como una fotografía presidencial frente a un déficit que la propia entrega apenas roza—. Datos de 2020 situaban en cerca del 40% las viviendas del país en estado regular o malo sobre un fondo de 3,9 millones, y en 2025 se terminaron apenas 5.493 viviendas en toda Cuba, un 26% menos que el año anterior, según cifras de la Oficina Nacional de Estadística e Información citadas por IPS y recogidas por Periódico Cubano. La aritmética es elocuente sin necesidad de adornarla: la casa de Santa Fe cuesta, ella sola, más de 364 veces lo que costaría construir una sola de esas 5.493 viviendas si se dividiera el gasto total en partes iguales —cálculo que no puede hacerse porque ninguna fuente reporta el costo total de esa construcción, y que por tanto no se ofrece aquí como dato, sino como advertencia de lo poco que dicen las cifras sueltas sin ese denominador—.

Hay un tercer dato que rara vez entra en la conversación sobre "la Habana estratégica" o "la Habana de lujo": la Habana que sigue siendo la provincia con más feminicidios juzgados del país. El Gobierno cubano confirmó esta semana 49 mujeres mayores de 15 años asesinadas por razones de género en 2025 —una tasa de 1,19 por cada 100.000 mujeres, con descenso frente a los 76 casos de 2024 y los 60 de 2023, según el Observatorio estatal sobre Igualdad de Género citado por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información y reportado por EFE—, y La Habana encabezó la lista territorial con 12 casos, por delante de Mayabeque, Camagüey y Holguín, con seis cada una, de acuerdo con OnCuba News. El 89,7% de esos crímenes ocurrió dentro del hogar y el 75,5% de las víctimas no tenía vínculo laboral, según la misma fuente: la vulnerabilidad económica que documenta el déficit habitacional y la vulnerabilidad de género que documenta el informe oficial no son estadísticas separadas, aunque los organismos que las producen —el Comando Sur, el AFPI, Aguas de La Habana, la Oficina Nacional de Estadísticas— nunca se citen entre sí.

Lo que conecta a Regla con Washington no es un mecanismo institucional —no existe una línea que una la resolución del AFPI con la manguera que faltó este miércoles— sino la misma capital sirviendo, simultáneamente, de escenario para el argumento geopolítico de que el régimen cubano se acerca a su fin y de escenario para la evidencia cotidiana de que la infraestructura que sostiene a sus habitantes ya colapsó antes que cualquier régimen. "Ustedes tienen la necesidad, ustedes la cargan", le dijo un oficial a las mujeres de Regla. Es, sin buscarlo, el resumen más preciso de cómo se reparte hoy la responsabilidad entre los que discuten el futuro estratégico de la ciudad y los que cargan cubos en su presente.

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