El bloqueo que no aplica a todos: los aliados de Trump negocian en La Habana mientras Washington expulsa a sus competidores
Ejecutivos ligados a la Organización Trump se reunieron con el nieto de Raúl Castro para explorar negocios hoteleros, según The Guardian, en el mismo semestre en que las sanciones de la propia Casa Blanca sacaron de Cuba a Meliá, Iberostar y Sherritt
Lila Fuentes
Un reportaje de The Guardian documenta que ejecutivos de la Organización Trump, bajo el paraguas de Dominari Holdings —firma en cuyo consejo asesor están Donald Trump Jr. y Eric Trump—, se reunieron con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, para explorar negocios hoteleros en Cuba. El archivo de este medio sitúa ese viaje junto a otros contactos ya conocidos con el mismo interlocutor —visitas de la CIA, conversaciones de Marco Rubio— mientras las sanciones de mayo expulsaban a las cadenas hoteleras europeas que ocupaban ese mercado.
El bloqueo que no aplica a todos: los aliados de Trump negocian en La Habana mientras Washington expulsa a sus competidores
Ejecutivos ligados a la Organización Trump se reunieron con el nieto de Raúl Castro para explorar negocios hoteleros, según The Guardian, en el mismo semestre en que las sanciones de la propia Casa Blanca sacaron de Cuba a Meliá, Iberostar y Sherritt
En resumen — Un reportaje de The Guardian documenta que ejecutivos de la Organización Trump, bajo el paraguas de Dominari Holdings —firma en cuyo consejo asesor están Donald Trump Jr. y Eric Trump—, se reunieron con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, para explorar negocios hoteleros en Cuba. El archivo de este medio sitúa ese viaje junto a otros contactos ya conocidos con el mismo interlocutor —visitas de la CIA, conversaciones de Marco Rubio— mientras las sanciones de mayo expulsaban a las cadenas hoteleras europeas que ocupaban ese mercado.
El 1 de mayo, la administración Trump firmó la orden ejecutiva que amplió las sanciones contra empresas extranjeras vinculadas al Gobierno cubano. En las semanas siguientes esa orden sacó de la isla a Meliá e Iberostar, cadenas hoteleras españolas, desplazó a la canadiense Sherritt International de las minas de níquel y cobalto de Moa, y forzó la salida de navieras europeas, Visa y Mastercard, según The Guardian —reportaje reproducido en español por 14ymedio, OnCuba News y Periódico Cubano.
Mientras esas empresas hacían las maletas, otros viajaban en sentido contrario. Según el mismo reportaje, varios directivos de la Organización Trump viajaron repetidamente a Cuba en los últimos meses bajo el amparo de Dominari Holdings, firma con sede en la Torre Trump de Nueva York, y se reunieron en La Habana con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, "El Cangrejo", nieto de Raúl Castro, para "explorar oportunidades" en el sector hotelero tras la salida de Meliá e Iberostar. Ni Dominari ni la Organización Trump respondieron a las solicitudes de comentario del diario, que no identifica a los ejecutivos ni precisa qué activos se discutieron.
Esa simultaneidad —sanción que expulsa, empresa aliada que llega— sostiene la crítica que recoge The Guardian de una fuente anónima con experiencia en la política hacia la isla: "Si yo hubiera hecho durante la Administración de Biden lo que los amigos de Trump han hecho ahora, habría acabado en la cárcel", dijo al diario, según la cita reproducida por 14ymedio. El diario describe a "un grupo creciente de personas influyentes de Washington y Florida" —desde multimillonarios cercanos a Trump y lobbies vinculados a Rubio hasta exiliados cubanos adinerados— que "pugna por controlar los activos clave" de Cuba y "cobran sumas elevadas por ayudar a sus clientes a desenvolverse en la red de sanciones" que la propia administración diseñó.
Un interés con papeles desde 2008
El reportaje no describe un giro repentino, sino la reactivación de un interés documentado. En 2008, Trump registró la marca "TRUMP" ante la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial para inversión inmobiliaria, hoteles, casinos y campos de golf; aprobada en 2010, expiró después, según el registro que Miami Herald documentó en 2020 y recoge Periódico Cubano. Registros de la SEC, también citados por ese medio, muestran que Donald Trump Jr. y Eric Trump se incorporaron en febrero de 2025 al consejo asesor de Dominari Holdings; a finales de mayo de 2026 cada uno poseía cerca de 1,18 millones de acciones, poco más del 5% de la compañía cada uno. Entre los directivos de Dominari figuran Ronald Lieberman y Lawrence Glick, ambos vicepresidentes ejecutivos de la Organización Trump — aunque The Guardian no vincula a ninguno con los viajes; se limita a describir a los visitantes como "varios ejecutivos de la Organización Trump".
El archivo de este medio permite fechar el interés con más precisión que cualquier despacho suelto: el 30 de julio, el viceministro Carlos Fernández de Cossío declaró que el Gobierno permitiría inversiones vinculadas a Trump si respetaban las leyes cubanas; el 9 de agosto, un grupo de Dubái propuso un resort en Cayo Santa María bajo el nombre "Trump Island", con carta de intención ya firmada; y el 24 de agosto, Periódico Cubano citó una investigación de Diario de Mallorca según la cual empresarios mallorquines recibieron advertencias de Washington para abandonar sus negocios en Cuba, la misma presión que sacó a Meliá de la isla en julio.
El interlocutor que ya recibía a Washington
Rodríguez Castro no es un nombre nuevo en esta política: es el mismo funcionario con el que ya se habían sentado los canales oficiales antes de que llegaran los negocios. Marco Rubio inició conversaciones secretas con él en febrero de 2026 en San Cristóbal y Nieves, según Axios, recogido por CiberCuba; en mayo, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana para reunirse con "El Cangrejo" y con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez. El Gobierno cubano confirmó la reunión, describiéndola como "parte de los esfuerzos para abordar el escenario actual", según CiberCuba. Que The Guardian sitúe a los ejecutivos de Dominari tocando la misma puerta meses después no prueba coordinación entre inteligencia, diplomacia y negocio privado —el diario no lo afirma—, pero sí confirma que Rodríguez Castro se ha consolidado como el punto de contacto que Washington y sus aliados usan por igual.
Sanciones que abren puertas a la medida que las cierran
La contradicción no se limita a los hoteles, según The Guardian. Navieras de Florida se han beneficiado de las mismas sanciones que desviaron el comercio con Cuba hacia puertos estadounidenses; las exportaciones de petróleo autorizadas por el Tesoro desde Florida y Texas al sector privado cubano superaron los 160 millones de dólares en lo que va de 2026, según el diario; y en la disputa por Sherritt International, identifica a un grupo inversor liderado por Albert Huddleston. También está Franklin Graham, de la organización evangélica Samaritan's Purse, que "obtuvo recientemente un contrato federal de 40 millones de dólares para distribuir ayuda humanitaria en Cuba, a pesar de carecer de la capacidad para ejecutar eficazmente dicho contrato en la Isla", según fuentes del diario; un portavoz de la ONG no lo desmintió, aunque aclaró que "los detalles aún se están elaborando y no se han finalizado".
Ninguna de estas piezas —el registro de 2008, la visita de la CIA, las conversaciones de Rubio, el contrato de Samaritan's Purse, los viajes de Dominari Holdings— prueba por sí sola un plan coordinado para repartirse Cuba, y The Guardian tampoco lo afirma: no hay confirmación de acuerdos firmados, y ni la Organización Trump ni Dominari respondieron a sus preguntas. Lo que sí establece, con nombres, fechas y cifras de la SEC, es que la misma red de sanciones que la administración presenta como presión sobre el Gobierno cubano ha despejado el terreno comercial que antes ocupaban competidores ajenos a ese círculo. Como resume la fuente anónima citada por el diario británico, la diferencia entre lo permitido y lo perseguible depende, por ahora, de quién esté en la sala.
Relacionadas

Sanciones de EE UU desde hoy: qué cambia para las mipymes, los viajeros y quien manda dinero a Cuba
Desde hoy, 30 de septiembre, los bancos de EE UU no pueden abrir ni mantener cuentas de emprendedores cubanos sin licencia, y los fondos existentes deben bloquearse.

El cuento de la víctima buena: Cuba cifra en 10,8% el PIB perdido por el embargo mientras niega crisis humanitaria
El canciller Bruno Rodríguez afirmó el lunes 7 de septiembre que el PIB de Cuba habría crecido 10,8% más sin el embargo estadounidense y cifró en 8.083 millones de dólares las pérdidas anuales, pero el mismo día negó una crisis humanitaria; un día después, el martes 8 de septiembre, la ONU respaldó el informe independiente de la relatora Alena Douhan sobre esas sanciones.

¿EEUU decidió invadir Cuba con la Guardia Nacional "antes de Navidad"? Esto dice el documento real
El mensaje interno del Ejército de EEUU que reveló CBS News el 25 de septiembre pide a la Reserva —no a la Guardia Nacional— evaluar la disponibilidad de seis tipos de unidades de apoyo en 90 a 120 días, sin órdenes de despliegue ni fecha fija.